Pese a su éxito personal, este escritor estadounidense de origen dominicano cree que aún falta hacer más para generar interés en E.U. por los autores latinos.
Cuando el escritor estadounidense de origen dominicano Junot Díaz fue incluido en la lista de autores de Bogotá 39, hace dos años, como uno de los autores más prometedores de Iberoamérica, resultaba algo exótico, pues no escribía en español y su carrera se había desarrollado toda en Estados Unidos.
Sin embargo, los que lo seleccionaron tenían razón y hoy por hoy es uno de los de mostrar de ese listado. Al menos es el autor que ha obtenido el reconocimiento más importante, al ganar, en el 2008, el premio Pulitzer por su novela La maravillosa vida breve de Oscar Wao.
Díaz nació en 1968, en Santo Domingo, pero a los 7 años su familia emigró a New Jersey. Se licenció en inglés en la Universidad Rutgers (1992) e hizo un Master en la Universidad de Cornell.
Actualmente trabaja como profesor de escritura creativa en la Universidad de Syracuse y en el MIT, y es editor de ficción de la Boston Review.
Su bibliografia es relativamente breve para un autor de 40 años -un libro de cuentos, Los boys, y una novela- pero la suficiente para ubicarlo como una de las voces más importantes de la literatura latinoamericana en Estados Unidos.
Esto último no es una exageración, pues La maravillosa vida breve de Oscar Wao es un divertido y trágico testimonio que combina estos dos mundos. Hay que ser lo suficientemente latinoamericano para hablar de merengue y el dictador Leonidas Trujillo con esa sabrosura y desenfado con que lo hace Díaz, pero también hay que tener algún ADN gringo para escribir en spanglish y tener la vocación de nerd y trekkie (aficionado a Viaje a las estrellas) para crear un protagonista como el de esta novela.
La próxima edición del Hay Festival comienza este 29 de enero.
EL TIEMPO: ¿Qué significó para usted ser incluido en el listado de Bogotá 39?
Junot Díaz: Es una victoria en muchos niveles. El reconocimiento de que en nuestro mundo de migrantes, el inglés, como el español, es también parte de la experiencia latinoamericana. Es un grupo maravilloso y talentoso. ¿Quién no quisiera ser parte de él?
¿El premio Pulitzer para usted implica una apertura en Estados Unidos para los autores latinos que escriben en inglés?
Esa es la esperanza, pero esos premios tienden a producir resultados muy pequeños para una comunidad. El Pulitzer que se le dio a Oscar Hijuelos en los años 90 no alcanzó a desencadenar un gran interés en los escritores latinos, ¿cierto?
¿Su amistad con Edwidge Danticat sugiere una complicidad por el origen de ambos y por los mundos complementarios de República Dominicana y Haití?
Somos amigos. Nos llevamos a un nivel muy profundo. Ser de la misma isla es extremadamente importante. Sin embargo, nosotros también somos lectores y activistas, y nos gusta hacer bromas. Eso ayuda más.
El dictador Leonidas Trujillo ofrece una gran fascinación literaria. ¿A qué se debe?
Los dictadores siempre figuran como una maldición. Ellos traspasan la brecha entre lo personal y lo nacional. Y, al mismo tiempo, personifican el país que aterrorizan. Para un escritor, ofrecen maravillosas oportunidades.
¿Tiene aspectos autobiográficos 'La maravillosa vida breve de Oscar Wao'?
Realmente, no. Los lugares, algunos de los libros. Es el ambiente general de los niños dominicanos que crecieron pobres pero que fueron a la universidad.
En su novela, el protagonista menciona la novela gráfica 'Watchmen'. ¿Considera que existe un verdadero acercamiento entre la novela y esta forma de narrativa?
Sí. Ambos son maravillosos medios de contar historias y en estos días las dos maneras se prestan cosas la una de la otra.
¿Por qué la ciencia ficción no es un género muy cultivado en América Latina?
Ésa es una buena pregunta. Hay muchas teorías acerca de eso. Pero para empezar tenemos que tomar a cada país por separado. En República Dominicana nunca han tenido una industria digna de publicación, aún no la tienen. Por lo tanto, en el siglo XX, cuando la ciencia ficción se inició en los Estados Unidos, no había antecedentes de pasta de papel y de revistas. Lógicamente, no existía un grupo de escritores jóvenes creando el material para llenar estas hojas. Por eso, no hay material que pueda el género. También creo que la relación de Santo Domingo con el pasado y el presente implica que la relación con el futuro va a ser menos explorada.
Su novela tiene mucho 'spanglish', aún en la traducción. ¿Cómo ve el progreso de este híbrido cultural?
Todas las culturas son un híbrido. Inglés y español conviven en todos los americanos. ¿Por qué no en una novela?
La traducción de su libro es muy buena. ¿Hizo algún tipo de supervisión?
Trabajé muy de cerca con un traductor y con un grupo de dominicanos lectores. Para ser honesto, fue un proceso que disfrute mucho.
En los agradecimientos aparece un Jaime Manrique. ¿Se refiere al escritor colombiano que vive en Nueva York?
Cuando era joven, leí su primera novela en inglés y le escribí una carta. Él me la respondió y, por ese simple hecho, estoy muy agradecido. Es un buen amigo y un escritor increíble.
En su novela también se puede apreciar la importancia que tiene la música para los dominicanos. ¿También lo es para usted?
Me gusta la bachata más que el merengue. Deseo que la música tenga más espacio en mi vida, pero los libros ocupan todo mi tiempo.
¿Cómo se percibe la nueva literatura latinoamericana en Estados Unidos? Pongamos por ejemplo los éxitos recientes de Roberto Bolaño y usted.
Sigo pensando que hay que verlo caso por caso. Me gustaría que Estados Unidos tuviera más interés y conocimiento acerca de los escritores latinoamericanos.
¿Qué expectativas tiene de su participación en el Hay Festival de Cartagena?
Ésta es mi segunda vez en Cartagena. Mi primer viaje fue sorprendente. Espero a ojo abierto que esta aventura sea tan buena como la primera vez.
ANDRÉS ZAMBRANO D.
EDITOR DE CULTURA
Personaliza vive.in con tu color favorito
COPYRIGHT © 2009 CEET Prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción a cualquier idioma sin autorización escrita de su titular. Ver Términos y Condiciones.