Primero de febrero de 2009 - Hay Festival

Charla con Martin Amis

El escritor británco, que participó en el Hay Festival que acaba de terminar, habló con EL TIEMPO.

Amis ya estuvo en nuestro país, pero en un papel muy diferente al que cumplió en el Hay Festival, donde es, al lado de Salman Rushdie uno de los invitados más solicitados.

Amis conoció a Colombia a través del espejo de Cali. El escritor fue a hacer un reportaje a esa ciudad para el Sunday Times, dentro de una serie titulada Authors in the front line. En realidad, más que la capital del Valle del Cauca, su interés era una ONG.

"Fui allí por las circunstancias. Quería escribir algo sobre la organización Médicos sin Fronteras. Ellos me dijeron que una opción era Suramérica. Luego me concretaron que era Cali. Viajé a través de Panamá y cuando llegué no tenía ni un centavo. El reportaje fue más o menos cuando comenzó la guerra de Irak y Cali era estadísticamente más violenta que Bagdad. Esa fue mi introducción sobre el tema".


Amis, hijo del escritor Kingsley Amis (1922-1995), es uno de los intelectuales más conocidos de su país, con una hoja de vida impresionante, que le alcanza inclusive para ser un futuro Nobel. De hecho, su debut literario fue con premio y todo, pues su primera novela El libro de Rachel, obtuvo en 1973, el premio Somerset Maugham.

Pero, si bien lo que encontró en Cali fue la violencia del narcotráfico, Amis reconoce que esa no es la visión de un país, que todo es mucho más complejo y que la realidad es mucho más que un paisaje en blanco y negro. "La visita a Cali, fue una oportunidad muy limitada para dar una opinión de toda una sociedad. Pero puedo ser que este país tiene aspectos muy contradictorios. Por un lado está su geografía, es un paraíso -mira alrededor y señala a Cartagena como ejemplo-.

Digamos que tiene dos brazos, en uno, están sus dos costas, una por el Atlántico y otro en el Pacífico. También está la selva, es un país bendecido en muchos sentidos. En el otro brazo, tiene varios aspectos que son importantes de considerar, especialmente en esas zonas que el gobierno realmente no controla. Ustedes tienen una pequeña guerra civil. Yo vi en Cali un fuerte sentimiento de venganza. Estuve en varios barrios, donde no tenía garantizadas las mínimas condiciones médicas, por ejemplo.


Amis es un hombre cosmopolita y versátil. Su literatura tiene como centro Inglaterra, pero también ha visitado otros países, especialmente Rusia o para ser más precisos la antigua Unión Soviética. Sin embargo, tiene algún sentimiento especial por América Latina, de hecho vivió un tiempo en Uruguay a dónde se trasladó para establecerse con su esposa, originaria de ese país.

"Estuve en Uruguay, pero fue una historia un poco cruel. Siento que entre Norteamérica (para referirse a Estados Unidos y Canadá) y Sudamérica tienen una gran diferencia. Ustedes tienen una gran población nativa, porque mientras en Norteamérica las mujeres nativas fueron violadas y asesinadas, en Latinoamérica las violaron y luego se casaron con ellas, lo que de alguna manera es una mejor opción.

La Unión Soviética, como se citó anteriormente, es un tópico recurrente porque su novela, La casa de los encuentros, tiene como escenario ese país y, además, tiene un libro titulado "Koba, el terrible", un largo ensayo sobre Stalin. "No soy un animal político, pero siempre he estado muy interesado en la Revolución rusa. La novela es un hecho totalmente ficticio y puedo decir que cuando uno escribe ficción lo hace con el hígado, desde las entrañas, en el caso de Koba, es un ensayo, y allí lo que funciona es el cerebro.

¿La fuerte presencia de Vladimir Putin, en la Rusia contemporánea ha llevado a que muchos lo comparen con Stalin?
En Rusia, las estadísticas dicen que la popularidad de Stalin es del 56 por ciento, mientras que en Alemania la de Hitler es apenas del 3 por ciento. Eso sucede porque Rusia no es un nación estado, es un estado nación y muchas cosas están relacionadas con las glorias del estado.

 Eso explica la popularidad de Stalin. El fue un superpoder que convirtió a Rusia en un superpoder. No importa que para hacerlo haya asesinado a 20 ó 30 millones de personas. En Rusia ellos buscan un poder muy fuerte. Mi teoría es que es un país demasiado grande. Es como una galaxia, necesita un poder muy fuerte en el centro, un gran hueco negro, que tiene una energía muy oscura que permite mantener todo muy cohesionado.

Amis es uno de esos artistas que no tuvo muchas oportunidades para decidir su futuro. La escritura estaba por todas partes. No solo era la influencia de su padre, también estaban los amigos de su padre, como se ve en su libro de reportajes Visitando a Mrs. Nabokov. Por eso es difícil soslayar la relación con su padre.

"Cuando hablo de la relación que tengo con mi padre, tengo la tendencia a señalar más las diferencias que tenemos. Lo que tiene que ver con nuestra relación personal no era muy diferente a la que existe entre un padre y un hijo. En cuanto a lo literario, me parece que nuestras diferencias son generacionales y tienen que ver con la revolución sexual que ocurrió en los sesentas.

"Uno de los primeros tópicos de esa revolución era que se podía tener sexo antes del matrimonio y eso fue una mala noticia para los que pensaban que eso no debía ser. Muchos de mis amigos tuvieron problemas porque fue algo que nunca les mencionaron. Pero yo no, porque mi padre estaba un poco adelante de su época".

Antes de venir a Cartagena, Amis se negó a dar entrevistas por encontrarse sumergido en la escritura de una nueva novela, un libro que según él se ocupa de la revolución de los años sesenta.

"Es una historia sobre mi generación, la llaman los baby boomers. Nosotros vivimos la revolución sexual, los derechos de las mujeres, el rock. Me interesa indagar sobre lo pasó luego y como lo recuerdan los que estuvimos allí. Fuimos los primeros de algo que se fue extendiendo. Creo que la pregunta central es ¿que significa una revolución?. La protagonista es una mujer embarazada queda viuda el mismo día del nacimiento de su hijo, durante los acontecimientos de mayo del 68".