12 de febrero de 2009 - Perfil

Cuarenta años echando el cuento

El escritor Luis Darío Bernal celebra por estos días los 30 años de su libro 'Catalino Bocachica'.

De ese muchacho acomplejado y tímido de los años de juventud ya no queda sino el recuerdo. Hoy, cuando el escritor colombiano Luis Darío Bernal Pinilla se apodera de un micrófono y se enfrenta a un auditorio infantil (su preferido) sufre una verdadera transformación. Son ya 40 años de recorrer América Latina creando, con sus libros, comunidades lectoras en los menores.

Precisamente, el mes pasado, Bernal celebró los 30 años de publicación de su libro 'Catalino Bocachica', la historia de un joven boxeador cartagenero, que ya es un clásico en la literatura juvenil, con más de 50 ediciones no solo en Colombia sino en el resto de la región.

"Yo llego a donde los niños y les digo: la profesora les dijo que me llamo Luis Darío, ¿cierto? Pues es mentira. Yo me llamo: ¡Jo!, ¡Jo!, ¡Jo!. A partir de ahí ya he capturado por completo su atención". Bernal agrega que, luego de aprovechar su pinta bonachona de Papá Noel, a renglón seguido les comienza hablar a los pequeños sobre las especialidades de ciertos médicos como el que estudia la cabeza ("cabezólogo"), o el que estudia la piel ("pielólogo") o, mejor aún, el que estudia el corazón ("enamorado").

Este abogado rosarista que solo ejerció durante cinco años, sabía desde cuando corría por los pasillos del teatro Ayacucho de Bogotá -mientras su padre trabajaba-, que lo suyo sería escribir y contar historias fantásticas, como las que inspiraron el sinnúmero de películas que vio en su niñez. "Sería muy bruto si algo no hubiera quedado de toda esa influencia. Si tú ves toda mi literatura y mi forma de descripción es muy cinematográfica", agrega.

Lo único que conservó de los años universitarios fue la bohemia, la militancia en la izquierda y su debilidad por el género femenino. "Yo toda la vida he sido químicamente feo, pero químicamente enamorado". Precisamente, esa frase, que se ha convertido casi en un lema de vida, le ha permitido a Bernal, de 59 años, dar vida a sus proyectos más importantes.

Catalino nació en un viaje con una novia francesa y su hermana a Cartagena. "Cuando llegamos a Bocachica, un negrito le dijo en broma a la hermana de mi novia que si se casaba con ella. Ese negrito se llamaba Catalino. Ahí se me ocurrió la historia del libro", comenta el escritor, quien bautizó a su único hijo con el mismo nombre en honor a su entrañable personaje.

Y por caer, luego, perdidamente enamorado de una venezolana, se radicó desde hace 15 años en ese país, en donde fue designado, gracias a su experiencia, en el cargo de coordinador nacional del programa de promoción de lectura del Ministerio de Educación.

Pero si las mujeres han sido importantes en la vida, los deportes tampoco se quedan atrás. No solamente el boxeo dio origen a 'Catalino'. El ciclismo también inspiró su libro 'Fortunato', que ya cumple 15 años de publicado, y el béisbol la novela 'Con las bases llenas'.

Además, su nueva novela 'Todo bien, todo bien', que será publicada en el mes de abril, fue inspirada en el inolvidable partido del 5-0 entre Colombia y Argentina.

Este contador incansable de historias solo espera seguir sembrando en las nuevas generaciones el amor por la lectura, pues esta convencido que "un niño sin lectura es un pájaro con las alas recortadas".