Aguirre y Restrepo

El curador y la coordinadora de la sala de proyectos Bellas Artes hablaron sobre La Beluga

Califique:

Foto: vive.in (Juan Carlos Quintero)

Mónica Restrepo y Camilo Aguirre son las manos detrás del proyecto colectivo de La Beluga. Abierta hasta el 8 de mayo, la exposición cerrará con una charla el jueves 14 en la sala de proyectos.

Compartir en:

Al ingresar a la sala de proyectos del Instituto Departamental de Bellas Artes, un texto en la pared saluda al visitante con la siguiente frase: "Todo es negro en la imagen, está oscuro, a duras penas se percibe que es un video proyectado en la pared". Justamente, una proyección de Óscar Muñoz abre la muestra con su obra 'La mirada del cíclope', un vídeo en loop en el que con el único ojo de la cámara se transpone la profundidad de una máscara de la cara del artista pasando de negativo a positivo constantemente.

Camilo Aguirre y Mónica Restrepo son dos jóvenes y talentosas figuras del arte en la ciudad, que decidieron embarcarse en este proyecto curatorial colectivo que Aguirre denominó 'La Beluga', mismo nombre del texto a partir del cual se realizó la convocatoria. Aguirre es el curador de la muestra, una iniciativa apartada de su currículum académico como estudiante de último año de Artes Plásticas. Restrepo participó como productora en su rol como coordinadora de dicho espacio en Bellas Artes.

Conversamos con ellos sobre el inusual proyecto artístico, su exposición al públicao y las piezas que finalmente se incluyeron en la exhibición, que culminará el jueves 14 de mayo con una charla abierta al público con la participación de Aguirre y una de las artistas exponentes, Carolina Charry.

 

¿Cómo surge la idea detrás del texto?

Camilo Aguirre: En el 2007 fui a la muestra 'Fotográfica Bogotá', y allí pude asistir a una ponencia del crítico y curador español Fernando Castro Florez. En ella se habló de conceptos que evocaban el apocalipsis y la nada,  ahí surgió mi inquietud de realizar un texto sobre arte, algo que hablara de imposibles, y de ausencia y a la vez presencia del color.

Luego estuve en Lugar a Dudas en los talleres de Lucas Ospina, acerca de la escritura sobre el arte. Los conceptos que él expuso en el taller me ayudaron a pulir un texto más literario que filosófico, y así llegué finalmente a la idea de usarlo como un texto que generara  una exhibición.

Después del taller de Ospina,  comencé a hacer una corrección de estilo con un joven escritor llamado Nicolás Bruno, él me corrigió todos los errores y quedó un nuevo texto, el actual, ya no con esa intención de utilizar paradojas o anécdotas contemplativas, sino simplemente generar una imagen a partir de un texto descriptivo, es muy bonito que del texto surja una imagen y que a partir de esto se generen otras imagenes e ideas desde los artistas participantes. 

 

¿Cómo llega La Beluga a la sala de prácticas de Bellas Artes?

Mónica Restrepo: el semestre pasado empecé a trabajar como coordinadora de la sala de proyectos. En este proceso realizamos una convocatoria buscando propuestas sólidas, que cumplieran los requisitos estándar que cualquier artista debe cumplir para enfrentarse a una exhibición. Camilo entró a la convocatoria y fue seleccionado por el comité designado por Bellas Artes.

 

¿Cuál es la intención de este ejercicio con estudiantes y artistas profesionales?

M.R.: La idea principal es servir como espacio para que los nuevos artistas tengan antes de graduarse un ejercicio profesional. En Cali se tiene la idea de que exponer es llegar el día antes de la muestra, colgar y acomodar todo rápidamente. Creemos que este trabajo demanda elaboración, pues necesita de tiempo y de mucha gente detrás que lo haga funcionar. Estamos elaborando un impreso para abrir las siguientes convocatorias y seguir trabajando con la sala de esta manera.

 

¿Cómo ha respondido el público a la muestra?

C.A.: El primer día fue el cenit de la exposición, la gente hacía largas filas para ingresar y estábamos muy sorprendidos por eso, de ahí en adelante fue grato que la gente siguiera viniendo a la exhibición. Este fue mi primer ejercicio curatorial y hemos aprendido muchísimo sobre cómo debe hacerse para garantizar que todo salga bien.

M.R.: El tercer día de la exhibición desapareció la obra de Iván Tovar, y en su lugar Camilo hizo un texto que representa ahora la obra ausente. Aunque en Bellas Artes hay una percepción de que aquí todo se pierde, lo que se busca con la sala es justamente crear nuevamente confianza. Además, el hecho nos ha obligado a considerar cosas como los tipos de contrato que deben hacerse con los artistas, cómo se deben avaluar y asegurar las piezas en las salas de exposiciones. Hemos pensado también en qué tipo de indemnizacion se debe dar, y si debe haber un vigilante que a la vez sea alguien que establezca un dialogo con las obras y el público.

 

Hablemos de los artistas que exponen en La Beluga.

C.A.: Me agrada mucho tener tan buenos artistas y trabajos en mi primer proyecto curatorial. Hermann Yusty fue el primero que quedó en la selección, con un grabado de un pez de las profundidades que se llama 'Podemos hacer tratos'. También está la obra de Marcel Narváez, que contempla una segunda etapa, de un trabajo titulado bosque de flores de cabuya altísima, del piso al techo. Aquí trajo una maqueta de esa primera pieza, y sufrí mucho pensando que pudiera caerse.Como curador se sufre a veces más que quien expone, pensando en el buen estado de las piezas. 

Luis Tobón, conocido como Luto, es un artista joven que viene del cómic con un trabajo muy juicioso. Él quiso traer una calavera de un perro pequeño. Una de las últimas personas que ingresó a La Beluga fue la argentina Marcela Sinclair, que trajo una intervención pensada desde el espacio de la sala, pensando en la acomodación de las luces de neón y resolviendo el problema espacial que plantean las columnas de Bellas Artes en una obra que funciona muy bien.

El trabajo de Iván Tovar, también causó muchos comentarios, pues el ha venido trabajando con el equilibrio en sus esculturas y una forma de caja sólida que me parece un edificio, también ha venido indagando  extrañamente en los materiales que usa, como  ventanas, vidrio y las tablas de su cama.
 
En el trabajo de Carolina Charry, 'Pozo', se planteó un nuevo espacio en la exposición, se creó un cuarto entero para albergar un recipiente con agua y un texto en su interior; con una iluminación puntual y algunos sonidos de piedras cayendo al agua, y finalmente se hizo a este nuevo espacio parecer parte de la arquitectura de la sala. En este trabajo, como testigo de su producción, encuentro algo conmovedor ya que se genera todo un complejo aparataje para "cuidar" este objeto tan delicado.
 
Jorge Acero, por ejemplo, realizó una instalación con dibujos y esculturas, en el que con elementos muy simples controló un gran espacio  utilizando un par de medidas geométricas, dos cubos de madera, dos vasos, dos piedras plástico, cartón negro y papel periódico.

Publicado el Martes 5 de mayo de 2009
HERRAMIENTAS

Califíca aquí:

Publicidad
Siguenos en nuestras redes

Personaliza vive.in con tu color favorito

PUBLICIDAD

Servicios

  • Blogs
  • Foros

Herramientas

Nuestra red de portales

PBX: 57 (1) 2940100. Bogotá 5714444 línea nacional 01 8000 110 211. Dirección: Av. Calle 26 # 68B-70. - servicioalclienteenlinea@eltiempo.com.co


COPYRIGHT © 2016 CEET Prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción a cualquier idioma sin autorización escrita de su titular. Ver Términos y Condiciones.