Mucho se ha dicho y mucho se ha discutido acerca del matrimonio entre personas del mismo sexo, es un tema sensible que ha ocupado desde las discusiones en las honorables sillas del congreso hasta los rumores en los baños de los más degradantes bares gay.
Sin embargo poco o nada se ha discutido acerca del matrimonio heterosexual, sin saber que las parejas formadas por personas de diferente sexo sean dignas o no de contraer nupcias para toda la vida, traer y criar hijos a este mundo y aun más entregarles un futuro asegurado para crecimiento de la humanidad.
No es necesario profundizar demasiado en una investigación para encontrar que los heterosexuales han abusado de la ‘santa institución’ del matrimonio, porque basados en su creencia de poseer el monopolio sobre las uniones maritales han hecho y deshecho, argumentando además que las sagradas escrituras les da el poder para hacer con el matrimonio lo que se les da la gana.
Por eso traigo hoy unas cuantas pildoritas relacionadas con hechos fehacientes para que ustedes estimados lectores y lectoras construyan su propia idea y saquen sus propias conclusiones acerca si los heterosexuales son dignos o no del matrimonio.
• Los mas obstinados homófobos defienden la existencia del matrimonio como la unión de hombre y mujer, los argumentos históricos y religiosos se convierten en su primera línea de defensa para sustentar tal argumento, sin embargo se hacen los locos al señalar que los grandes hombres de la historia practicaban la poligamia como algo perfectamente natural, para muestra está el excelsísimo y muy sabio Rey Salomón que tuvo alrededor de 700 esposas y 300 concubinas, esto sin mencionar que estas abnegadas mujeres vivían en condiciones de privación de la libertad, aislamiento forzoso y hacinamiento extremo, cualquier similitud con las condiciones carcelarias de hoy en día es mera coincidencia.
• Hasta hace muy poco sucede que el amor y el matrimonio van ligados de la mano, aún es posible encontrar que muchos matrimonios son arreglados por los padres de los novios cuando los tortolitos aún no se conocen en persona, en las monarquías del último milenio estos matrimonios han estado fuertemente ligados a alianzas estratégicas para evitar invasiones, sitios y guerras, o tratos comerciales que beneficien a los dos estados.
• La dote que los padres de la novia entregaban a la familia del novio en la cultura occidental, es un muy disfrazado proceso de venta en el que la familia de la novia disminuía el gasto familiar mediante la 'venta' de la hija, puede ser apreciado como un proceso comercial en el que yo te entrego este dinero con el objeto de librarme de la obligación de alimentar, vestir y cuidar a esta muchachita y a toda su progenie.
• La sagrada institución del matrimonio como ya la llame en este post es a la vez el alma de una industria millonaria en la cual agencias matrimoniales recaudan exorbitantes cifras por hacer que ingenuas muchachitas de pueblo crean que conseguirán un excéntrico y apuesto millonario norteamericano mediante la grabación de un video personal cuya calidad cinematográfica y libretista es equiparable a un comunicado de las farc desde las montañas de Colombia.
• En muchas culturas que sobreviven el día de hoy es fácil encontrar que la venta de mujeres es una práctica aceptada, no son pocos los casos en los que muchas de nuestras congéneres se van engañadas con promesas de vida mejor en el extranjero: trabajo, plata y marido, cuando la realidad a la que se someten es cruel y degradante: la poligamia y la prostitución son tangibles. Crean espacios donde la mujer es tratada como un objeto que se debe guardar bajo llave, privadas de la libertad son sometidas a violencia, abuso sexual, trabajos forzados, y privadas de la mínima educación, asistencia médica y derechos legales entre otros.
• En sociedades machistas como la nuestra persiste dentro de la memoria colectiva el derecho de propiedad del marido sobre la mujer, por tanto el hombre tiene la capacidad de agredirla físicamente, recurrir a sus servicios sexuales (los famosos deberes conyugales) y exigir que las labores de la casa estén al día, poniendo a la mujer en el papel de empleada de servicio y niñera sin sueldo y limitando su capacidad de desarrollo personal y profesional.
• Hasta mediados del siglo XX la iglesia prohibía de forma contundente los matrimonios entre personas de diferente raza, era considerado anti-natura pero en verdad esta prohibición consistía en una práctica discriminatoria racial que finalmente fue abolida por su propia obsolescencia (algún día será así con el matrimonio gay).
• El matrimonio concede derechos civiles a los miembros de la pareja por esta razón es posible encontrar que no pocas personas contraen nupcias para adquirir nacionalidades extranjeras en los países desarrollados y así poder acceder a mejores oportunidades laborales y económicas con la bendición del gobierno y la vista gorda de la iglesia.
• Quisiera saber donde se encuentra la voz de los defensores del sagrado matrimonio cuando se han abierto concursos de televisión donde un hombre es puesto como un premio de carne forrado en oro para que una docena de ingenuas mujeres de muy dudosa educación se agarren por este codiciado premio a punta de difamaciones, insultos y hasta golpes, mientras que las productoras de televisión llenan sus arcas de dinero mediante la venta de pauta publicitaria.
• Aunque soy estadístico, hoy me he cuidado de presentar las dolorosas cifras de divorcios en parejas con hijos; que quedan a su suerte viviendo entre dos hogares sin pertenecer a ninguno, denuncias por violencia intrafamiliar con victimas de todo género y edad, hijos que huyen de su casa por evitar el maltrato o la explotación económica de sus padres, abandono de hogares por parte de uno de los conyugues, y un largo y deprimente etcétera.
Donde están las campañas religiosas, las leyes judiciales, las marchas, los pronunciamientos que combaten la poligamia, el tráfico de personas, los matrimonios por influencia y conveniencia, la exposición pública del matrimonio farandulero, el divorcio y la violencia intrafamiliar?.
No discutiré en este post si los gays sean o no merecedores del matrimonio, pero esta breve exposición me demuestra que los heteros hasta ahora no lo han hecho tan bien.
Joey
distritogay@gmail.com
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