Febrero 22 de 2008 -

Español Alfredo García Garcés presentó novela enmarcada en la realidad de Colombia

"Quería hacer una novela de una mujer libre, pero inmersa en un ambiente de extrema violencia", dice acerca de su libro 'Balas de carmín', que presentó recientemente en Bogotá.

"Pensé en Palestina o en Chechenia, pero la mujer musulmana no es libre. Me decidí por Colombia porque, en el fondo, aunque estaba en casa ajena, el dolor de las víctimas y el sadismo de los verdugos es el mismo en todas partes", agrega, sobre las motivaciones que lo llevaron a elegir nuestro país como escenario.

No es la primera vez que el autor emprende la escritura de una historia de envergadura, en cuanto a la investigación histórica, lingüística y del contexto social.

García Francés es autor de El hidalgo segundón, El secreto del emperador y Bastardo real, que integran la trilogía novelesca El tiempo de las mariposas, ambientada en el siglo XVI, cuyos protagonistas, piratas e hidalgos peninsulares, navegan entre España y la recién descubierta América.

Balas de Carmín, su nueva novela, es un esfuerzo enorme por hacer verosímil -en el español que hablamos hoy los colombianos- la historia, narrada en primera persona, de Lany, una muchacha de 23 años. Ella sale un día de la Universidad de los Andes y es sorprendida por una banda de delincuencia común, que la rapta y la vende a las Farc.

Al margen de este reto en el plano del lenguaje, García Francés se enfrenta a la elaboración de un thriller que se alimenta de ingredientes típicamente colombianos: terrorismo, guerrilla, narcos, paramilitares, tortura y violencia generalizada, que sirven de escenario a una historia de intenso amor lesbiano.

En ese sentido, la novela es un canto a la libertad sexual, entremezclados con una crítica al terrorismo y a la tortura.

"Las balas reflejan la parte violenta, trágica y letal de la obra. El carmín es el color de la boca pintada, la pasión, el erotismo, la locura apasionada", explica García Francés acerca de los componentes esenciales de esta novela, a la que editorial Oveja Negra apostó desde el primer día.

Lany sufre, a partir de su secuestro, el machismo de la guerra, al tiempo que experimenta su historia de amor con aquella mujer que conoce durante el encierro.

Un tabú llamado sexo

El escritor comenzó a tomar notas para esta novela desde el 2000. Según cuenta "después de leer libros, oír música y ver periódicos colombianos", salió "a esa mágica plaza del pueblo que es Internet a buscar testimonios que apoyaran mi investigación".

Al cabo de oír los comentarios sobre su nuevo trabajo, García Francés encontró que "hay personas a las que les resulta chocante que en una novela se cuenten las relaciones sexuales entre mujeres de una manera tan explícita (...) Nadie debe tener miedo de manifestar libremente su sexualidad y eso se hace evidente en mi libro".

Acerca de la violencia en Colombia, García Francés dice estar impresionado y asegura que en el futuro esta aparecerá referenciada en los libros de historia de la misma manera en que se describe la que ejercieron los Nazis en los campos de concentración. Su novela también intenta ser un testimonio de esa situación.

García Francés es, además, un reportero gráfico de toda una vida, que cubrió los acontecimientos de Mayo del 68 en Francia; la transición democrática en el País Vasco, los conflictos de Irlanda, Líbano, Kwait, Rumania y Kosovo. En la actualidad, es editor gráfico de los suplementos de Domingo y Cultura, Babelia, en la redaccción de Madrid del diario El País.

Recientemente fue homenajeado por la embajadora de Colombia en España, Noemí Sanín, con el otorgamiento de la nacionalidad colombiana.

MARÍA LILIANA GALINDO
ESPECIAL PARA EL TIEMPO